La marta sigue clasificada como especie susceptible de causar daños (ESOD) en la mayoría de los departamentos franceses. El decreto ministerial del 10 de agosto de 2026, publicado en el Diario Oficial el 21 de agosto de 2026, establece el marco trienal 2026-2029 para la captura y destrucción de esta especie. Elegir una trampa para marta adecuada supone conocer este marco legal reciente, los tipos de dispositivos autorizados y los cebos documentados. Los siete puntos que siguen cubren cada aspecto del tema, desde el material hasta la prevención.
1. Trampas-caja no letales: el dispositivo de referencia para los particulares

Las trampas-caja son los únicos dispositivos autorizados sin acreditación de trampeador en la mayoría de las situaciones. Su principio es simple: un mecanismo de palanca cierra una puerta metálica cuando el animal pisa la paleta de activación o tira del cebo.
El formato más común mide aproximadamente 80 cm de largo y tiene una sección de unos treinta centímetros. Existen modelos de doble entrada que aumentan la probabilidad de captura, ya que la marta percibe una salida de emergencia y duda menos en entrar. Una trampa para marta disponible en Brico Dépôt permite adquirir un modelo de caja estándar adecuado para este uso.
Principal limitación: la marta es un animal desconfiado. Si la caja emite un olor metálico nuevo o humano, la evitará. Frotar las paredes con tierra o hojas secas antes del primer uso reduce este riesgo.
2. Cebos efectivos: huevo, uva y trozos de ave cruda

El cebo condiciona directamente la tasa de captura. Tres categorías de cebos están documentadas como atractivas para la marta: el huevo entero colocado en el fondo de la caja, la uva fresca o seca y los trozos de ave cruda.
El huevo sigue siendo el más utilizado porque corresponde a la dieta oportunista de la marta y no se descompone tan rápido como la carne. La uva funciona particularmente a finales del verano y en otoño, periodo en el que las martas consumen más frutas. La ave cruda (vísceras de pollo, cuello, piel) emite un olor fuerte que se percibe a distancia, pero también atrae a otros animales, lo que puede complicar la selectividad de la trampa.
Colocar el cebo detrás de la paleta de activación (y no encima) obliga al animal a avanzar más dentro de la caja, lo que asegura el cierre. Cambiar el cebo cada dos o tres días evita que pierda su poder olfativo.
3. Regulación de la captura: el marco trienal 2026-2029

El decreto ministerial del 10 de agosto de 2026 actualizó la lista de ESOD para el periodo 2026-2029. La marta figura en 69 departamentos según el análisis de Animal Cross. En los departamentos donde no está clasificada como ESOD, la captura por un particular está prohibida.
Antes de la publicación de este decreto, un vacío legal había suspendido toda operación de captura de marta en todo el territorio nacional, incluidos los particulares. Este punto es a menudo desconocido: la legalidad de la captura depende directamente de la validez del decreto trienal en curso.
Las trampas letales (trampas en X, lazos) requieren una acreditación de trampeador otorgada por la prefectura tras una formación. Los informes de campo divergen sobre la eficacia relativa de las trampas letales en comparación con las cajas, pero la carga administrativa sigue siendo un obstáculo para la mayoría de los particulares.
4. Protección del gallinero contra las intrusiones de marta

La marta se introduce en un gallinero por aberturas de cinco a siete centímetros de diámetro. Cualquier paso superior a cinco centímetros debe ser sellado con una malla fina o una placa metálica. La simple malla de gallinero, cuya malla es demasiado ancha, no es suficiente.
Puntos de vulnerabilidad a verificar:
- Las bocas de ventilación no enrejadas o equipadas con un enrejado deformado por el tiempo
- La parte inferior de las puertas si queda un espacio entre el suelo y el panel
- Las uniones entre el techo y las paredes, especialmente en los gallineros de madera envejecidos
Colocar una trampa-caja muy cerca del gallinero, a lo largo de una pared o una cerca, aumenta las posibilidades de captura. La marta sigue rutas regulares y se desplaza a lo largo de estructuras verticales.
5. Protección de los desvanes: identificar y sellar los accesos

Los desvanes son el lugar de nidificación preferido de la marta en entornos periurbanos. Las molestias sonoras nocturnas (correr, rasguños) y los excrementos característicos (de ocho a diez centímetros de largo, negros, a veces con huesos o pelos) indican su presencia.
El sellado de los accesos es más duradero que la captura repetida. Identificar los puntos de entrada requiere una inspección metódica: tejas desalineadas, canalones dañados, conductos técnicos no sellados. Las ramas de los árboles que tocan el techo sirven como puente de acceso y deben ser podadas.
El periodo ideal para sellar los accesos se sitúa entre finales del verano y principios del otoño, cuando la marta y sus crías han dejado su refugio. Sellar los accesos durante el periodo de nidificación puede atrapar a los jóvenes dentro.
6. Prevención y detección: actuar antes de la instalación

Detectar la presencia de una marta antes de que cause daños permite intervenir más temprano. Los excrementos son el indicio más fiable. Las marcas de garras en los canalones o las vigas de madera confirman los pasos regulares.
Medidas preventivas concretas:
- No dejar residuos domésticos accesibles en el exterior, especialmente restos de comida
- Instalar una cámara infrarroja orientada hacia las zonas sospechosas para confirmar la especie (la marta se distingue de la martinete por su babero blanco en la garganta)
- Verificar cada otoño la estanqueidad de los desvanes y del gallinero
La detección temprana evita el recurso sistemático a la captura y los trámites administrativos asociados.
7. Métodos alternativos de control: repelentes y ultrasonidos

Varios métodos no letales buscan alejar a la marta sin capturarla. Los dispositivos de ultrasonido emiten frecuencias que se supone perturban al animal. Los informes de campo divergen sobre este punto: algunos usuarios informan de una eficacia temporal, otros de ningún efecto medible después de unas semanas.
Los repelentes olfativos (naftalina, vinagre blanco, pelos de perro) se citan regularmente en los foros, pero no hay datos fiables que confirmen su eficacia a medio plazo. La marta parece acostumbrarse rápidamente a ellos.
En cambio, la combinación de prevención física y captura puntual produce los resultados más constantes. Sellar los accesos, eliminar las fuentes de alimento y colocar una trampa-caja cuando el animal ya está instalado forma un enfoque complementario más fiable que recurrir a un solo tipo de dispositivo.
La elección de una trampa para marta depende del contexto: tipo de edificio, departamento de residencia (verificar la clasificación ESOD 2026-2029), nivel de daños constatados. Antes de cualquier instalación, consultar el decreto prefectural vigente sigue siendo el primer paso para actuar dentro de la legalidad.



